viernes, 22 de marzo de 2013

Colombia, una aplanadora: goleó a Bolivia 5-0 y es segundo.

Los goles los anotaron Macnelly Torres y Carlos Váldes, Teófilo Gutiérrez, Falcao y Pablo Armero.

La Selección Colombia de fútbol logró un importante triunfo, este viernes en Barranquilla, al superar 5-0 a Bolivia en la fecha 11 de la eliminatoria suramericana camino a Brasil-2014. Colombia fue una aplanadora ofensiva y arrasó con Bolivia en el repleto y amarillo estadio Metropolitano Roberto Meléndez.

Macnelly Torres, Carlos Valdés, Teófilo Gutiérrez, Radamel Falcao García y Pablo Armero anotaron los goles de esta nueva victoria, que ratifica la consolidación como equipo del combinado patrio y todo su potencial ofensivo.

Pudieron ser ocho o 10 goles, pero cinco fueron suficientes para marcar la superioridad local. Con toques de buen fútbol, orden y calidad, los pupilos de José Pékerman, a quien le sale absolutamente todo lo que prepara, le pintaron la cara a un rival impotente y sin el fuelle para resistir todo el peso ofensivo de la tricolor.

El lamento boliviano se vislumbró desde temprano. Colombia empezó a taladrar en el génesis del partido a través de la gambeta endiablada de Juan Guillermo Cuadrado. El que era el as bajo la manga del técnico argentino se ganó la titular y desde el pitazo inicial impuso su ritmo vertiginoso, su chispa, su rapidez, su estilo escurridizo.

Con esa habilidad y atrevimiento hizo trizas al marcador izquierdo boliviano. Amague aquí, allá y agárrenlo…. Cuadrado se volvió incontrolable para un rival sin brújula y grogui con el calor.

En el costado derecho, donde el jugador de la Fiorentina armó su autopista, llegaron las mejores opciones en el primer tiempo y el gol que dejó el marcador 1-0 cuando los equipos se fueron al descanso.

Al minuto 20, Teófilo Gutiérrez se juntó con Falcao y éste profundizó para la pesadilla de rizos negros, que se coló en el área y lanzó el pase de ‘la muerte’ que encontró a Macnelly Torres. El volante barranquillero definió con un toque fino y con la potencia suficiente para inflar la red. La pelota rozó a un defensor visitante, pero siguió rauda hacia las piolas.

Cuadrado estaba en fuera de lugar en la jugada que derivó la anotación, pero el asistente dos, Bayron Romero no se percató y validó la acción.

Romero ya se había equivocado, al minuto minuto, al anular una acción de gol de ‘palomita’ de Falcao tras un pase largo de Macnelly Torres y habilitación de Teófilo, de cabeza.

En la única que acertó Romero fue en la que le invalidó a Teófilo, al minuto 10. El atacante local se encontraba en clara posición adelantada.

Después del excitante inicio, los ánimos se frenaron ante el azote de la humedad. James Rodríguez, Falcao y Teófilo no estaban enchufados. Colombia sacó el pie del acelerador y los visitantes, visiblemente agotados, de seguro lo agradecieron. Un tiro libre de Gualberto Mojica fue la única jugada que exigió una gran estirada de Ospina en el primer período.

Cuadrado y Falcao, en dos oportunidades, desperdiciaron la posibilidad de anotar el tercero y el árbitro Carlos Vera no vio un nítido penal contra ‘El Tigre’.

En el segundo tiempo, el representativo nacional, ahora de la mano de Macnelly, creció en todas sus líneas y noqueó al conjunto boliviano.

Ya menos dependiente de Cuadrado, Colombia aumentó la cuenta. Primero al minuto cuatro, en un cobro de costado de James Rodríguez que cabeceó Aguilar. El rebote quedó suelto y Valdés aprovechó con un fuerte remate en el piso para el 2-0.

El tercero llegó tras una genial asistencia de Macnelly a Teófilo, a los 16. Como con una mira en su guayo, el creativo profundizó para su coterráneo y éste concretó con clase a la salida del arquero.

Un disparo de Juan Carlos Arce nos recordó que David Ospina continuaba en la cancha. Bolivia hizo poco y nada ofensivamente. Y mucho menos en su zaga.

Falcao, que se veía desesperado, ansioso y sin su puntería habitual, tal vez por los tres partidos que acumulaba sin anotar en Atlético de Madrid, calmó su sed al anotar el cuarto gol al minuto 41. Dos recién ingresados fraguaron el tanto. Pablo Armero recibió un exquisito pase de Aldo Leao y envió el centro al que el samario solo tuvo que ponerle el botín. Gritó de nuevo y se desahogó con el público, que en todo momento lo apoyó y coreaba su apodo cuando se le escapaba una opción de marcar: “’Tigre’, ‘Tigre’…”.

Ya Colombia tocaba, agonizaba el juego y se escuchaba el “ole” en las tribunas cuando Armero le puso moño y baile al triunfo. El lateral izquierdo se proyectó ante el pase de Aldo Leao y desde fuera del área, en medio de una salida precipitada del portero, resolvió con un elegante toque por encima y con tres dedos.

Broche dorado para una tarde más de gloria e ilusión. Brasil ya no se ve tan lejos. Mucho menos si sigue corriendo esta aplanadora colombiana.

El próximo juego de Colombia será el próximo martes contra Venezuela en Puerto Ordaz.

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