lunes, 22 de julio de 2013

De la crisis a la mediocridad.

Años atrás cuando el Once Caldas no ganaba nada y que en su haber de títulos solo lucía el de aquel 1950 con el recordado Deportes Caldas, la hinchada y las personas en general veía con buenos ojos que el equipo se construyera a partir de jugadores desconocidos y que con ellos se fuera tejiendo un proceso con futbolistas con hambre de gloria y ganas de salir adelante así no fueran lo mejor del fútbol colombiano ni muy bien dotados técnicamente. Pues bien esa idea fue cambiando a medida que los resultados fueron apareciendo y los logros no se hicieron esperar más, obteniendo aquel recordado título con el profesor Montoya en el primer semestre de 2003 y la gloriosa Copa Libertadores ganada un año después; a partir de ahí el mensaje fue diferente y al ver la posición que tomaba el Once Caldas a nivel Nacional e Internacional se pensó que al irse jugadores tan importantes para el club en esa época la única manera de reemplazarlos era contratar jugadores de una categoría parecida y que pudieran ser realmente importantes para el club; ese mensaje fue pasando por cada una de las administraciones del equipo, buscando obtener jugadores importantes para ganar cosas importantes, inclusive esa idea se mantuvo hasta la administración pasada en la que el club estuvo sometido a una de las peores crisis económicas de toda su historia y quizás también cayendo esa junta liderada por José Manuel López en inconsistencias administrativas y en errores de manejo empresarial; pero siempre con la idea de tener un equipo competitivo y de categoría con la excusa de que al tener ese tipo de jugadores y obteniendo resultados el equipo saldría de muchas de las dificultades económicas; esa perspectiva del fútbol se mantuvo hasta que apareció el fantasma de la DIAN y las cosas fueron mucho más complicadas.

Después de aquella historia llena de éxitos pero con una crisis en medio realmente lamentable, hasta inclusive estar hablando de la desaparición del club, se vio la necesidad de que el equipo tuviera nuevos inversionistas que llegaran con un aire fresco, con nuevas ideas y sobre todo con soluciones ante la crisis que el Once Caldas sentía; pues bien, la esperanza llego y la multinacional Kenworth de la Montaña tomó la batuta del club y el mensaje de entrada fue tener un equipo competitivo, estar entre los mejores conjuntos del país y sobre todo seguir llevando en alto el nombre del club, pero ahora con una mejor administración y adecuadas soluciones a los problemas y en eso se ha cumplido hasta el día de hoy, el equipo muestra una junta directiva honesta y responsable que cada día busca alternativas con la gente de la DIAN por llegar a acuerdos de pago económicamente viables para el once; se ha cumplido satisfactoriamente con los salarios de todo el plantel y además se han gestionado patrocinios de manera correcta aunque por momentos con muchos lamentos de su principal cabeza, el señor Jaime Pineda diciendo que en Manizales los habían dejado solos como si ellos no hubieran estado del todo consientes cuando adquirieron el Once Caldas, pero en general la parte administrativa del equipo no tiene ninguna discusión con todos ellos muy capacitados en esos temas. Es precisamente por eso y por su visión empresarial que la actual junta directiva del Once Caldas cada vez más se olvida del hincha creyendo que para salvar al equipo necesitan reducir y reducir costos. Alguna vez escuche a Florentino Pérez el presidente del Real Madrid decir que cuando él recibió a ese equipo, estaban sumados en una crisis tremenda y que la única manera de que ese proyecto fuera viable era sacar varias de sus principales figuras como eran en ese entonces Roberto Carlos, Figo entre otros, a lo cual Florentino dijo que esto no podía ser así y que la mejor forma de llegar a soluciones económicas era presentarle al publico un producto con la calidad ideal y potenciar cada uno de estos jugadores para de esta manera atraer patrocinios, hinchada y lograr los mejores beneficios administrativos para el equipo, de allí que podemos ver lo grande que hoy en día sigue siendo el Real Madrid en todos los aspectos; pero esto no ocurre con el Once Caldas que de manera despiadada con aquel hincha que compra su abono y que domingo a domingo va al estadio en busca de diversión y de observar un equipo que compense su inversión por ese tiquet adquirido, ha venido vinculando jugadores de poca calidad con la gran complicidad del profesor Escobar que fue quién aceptó un equipo regular a principio de año para que Manizales fuera su escampadero después de haber fracasado antes con Atlético Nacional que poseía una gran nómina.

Todo empezó a principio del año cuando el mensaje cambio, ya no decían vamos a tener uno de los mejores equipos del país sino que ya manifestaban que se iba a trabajar con un equipo lleno de obreros para ir solucionando los problemas económicos y que le prometían a la afición un mejor plantel para más adelante; realmente así pasó el equipo con una nómina corta durante todo este primer semestre no pudo más que lograr una clasificación agónica a los cuadrangulares y escapar un poco de aquél fantasma del descenso pero resignando mejores resultados. Si bien la afición aceptó sin muchas quejas todo esto partiendo de que los nuevos dueños eran novatos en el tema fútbol y que el equipo debía buscar soluciones a las dificultades económicas que arrastraba el club, pues la gente esperaba que para este nuevo semestre ya el Once Caldas empezara a contratar jugadores de mayor jerarquía y mejor trayectoria con el fin de mejorar futbolísticamente y de ésta manera ir solucionando dificultades económicas con resultados positivos en la liga y logrando clasificaciones a torneos internacionales; pero definitivamente no va a ser así, antes de que acabara esta liga para el Once Caldas la junta directiva anunció que se iba a tener una reducción de costos dando a entrever que se estaban pagando sueldos muy altos a jugadores que poco lo merecían por su falta de fútbol y compromiso. La solución para ellos es entonces traer jugadores como Michael Guevara (creativo peruano), Juan David Cabezas, José Heriberto Izquierdo, Edison García entre otros jugadores que no dicen nada y canjeando jugadores como Sergio Romero, Jamell Ramos, Gonzalo Cabrera entre otros jugadores que eran medianamente importantes para el equipo y que ahora se cambian para traer jugadores sin nombre pero más económicos mostrándole al hincha la poca expectativa deportiva para este resto de año y quizás hasta que dure esta junta y dejando la sensación en el ambiente que estamos retrocediendo a la época en la cual nada se ganaba y la afición se tenía que resignar a lo que había por el poco nombre del equipo. Siguen mostrando los señores de la Kenworth de la Montaña que están mal asesorados en materia deportiva, jugando con un sentimiento de todos los aficionados que vieron triunfar a su equipo como si esto fuera una empresa de camiones donde no existe ese sentir de la gente que en el Once Caldas cada vez se manifiesta más mostrando descontento y poca esperanza para lo que se avecina.

CRISTIAN HERNÁNDEZ MONTOYA

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